miércoles, 27 de noviembre de 2013

Agradecida con la vida.

Aunque cada día agradezco las bendiciones que Dios derrama sobre mi familia y sobre mi, he adoptado la costumbre de celebrar el día de acción de gracias.
Creo que es un buen motivo para reunirnos con los seres queridos y festejar que estamos juntos y sanos.
Este año tengo muchas cosas que agradecer:
La fortuna de tener a mi familia, de contar con una madre que me sigue consintiendo y cuidando como si fuera una niña y que es un ejemplo de lucha para mis hermanos y para mi.
De mis hermanos que puedo decir, son los mejores que me pudieron tocar, ella tan fuerte y decidida, a quien admiro por su valor e inteligencia y que se encarga de ponerme en mi lugar cuando se requiere. Él tan reservado pero tan cariñoso, mi mejor amigo y mi niño aunque ya sea un adulto, con quien comparto tantas cosas en común.
Doy gracias porque ellos están bien y espero tener la dicha de que así sea por mucho tiempo.
Doy gracias también por mis amigos, porque ellos también son familia del alma, porque están en las buenas y en las malas y su compañia y consejos son lecciones de vida que me hacen crecer. Hay algunos de mucho tiempo y otros que se han ido agregando, pero todos igual de importantes y valiosos.
Las bendiciones  manifestadas en la salud, el cariño, el poder trabajar y vivir de algo que disfruto y saber que desde ahí pongo mi granito de arena para vivir en una sociedad mas consciente y más segura. Agradezco por las personas que de una manera u otra me han ayudado en esa labor y la mejor manera de retribuirles es dar mi mejor esfuerzo.
También el haber conocido a una persona maravillosa, alguien que me enseño tanto en tan poco tiempo, que me hizo reaccionar y conocerme, fue un verdadero privilegio, una de las cosas mas relevantes que me pasó no solo en el año sino en la vida. Alguien que me dejó solo recuerdos positivos y una sensación de paz.
Hoy agradezco por todo, lo bueno y lo malo, porque son experiencias que dan sentido a la vida y que nos hacer ser mejores personas, porque soy muy afortunada de tener tanto amor y bondad a mi alrededor.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Avanzar.

Hoy hace un frío que cala hasta los huesos, como aún sigo en recuperación, guardo reposo y me mantengo abrigada.
Sigo pensando en ti, hoy al estar leyendo entendí el porqué te quiero, aunque no es que necesite explicaciones, simplemente lo se y lo siento, pero es hasta cierto punto tranquilizante el poder darle una razón, te quiero porque me inspiras, me despiertas emociones, pensamientos, ganas de ser mejor, de intentar, de buscar y de vivir.
Aún no se que voy a hacer, si seguir escribiendote sin que lo sepas o si dejarte saber lo mucho que significas para mi, me gustaría que lo supieras, que recuerdes que en el mundo hay alguien para quien eres muy importante, pero no quiero tu lástima ni tu compasión, ya con tu indiferencia es suficiente.
En uno de mis ataques de impulsividad escogí tu regalo de navidad, es una pena que no te lo puedo dar, tal vez lo guarde como un recuerdo de lo que pudo ser.
Me confunden las suposiciones y comentarios, pero lo pienso y en realidad no me importa si son ciertas, yo te amo más allá de eso y cuando pienso en nuestras conversaciones, me doy cuenta que de alguna forma tu me lo diste a entender, tal vez inconscientemente, porque creo que estás igual de confundido que yo.
Pero sabes como me di cuenta de que es amor y no una simple atracción? Porque no importan los rumores, ni  importa si no tengo tu tiempo, ni tu presencia, porque ya ni siquiera importa si me respondes o no, solo me importa que tu te aceptes y seas feliz.
Por esto es que sigo adelante, intentando hacer una vida sin ti. Antes de conocerte era feliz con mi independencia y soledad, se que volveré a serlo porque aunque a veces me rompa siempre me reconstruyo y vuelvo a vivir, cada vez más fuerte y con más experiencia.
Hace unos días comprendí que no puedo ni debo tratar de reemplazarte con alguien más, no quiero que otras manos me toquen, ni compartir mi intimidad, no es justo para nadie que mientras lo intento siga pensando en ti. Probablemente en un futuro llegue alguien con quien compartir mi historia, pero en este momento debo seguir mi camino en mi propia compañia y levantarme cada día esperando que llegue la aceptación.
La mejor manera de avanzar es dedicarme tiempo para crecer y compartir con mis seres queridos, esas personas que me sostienen y me cuidan, que se preocupan por mi.
Avanzar también implica dejarte ir, no insistir en recuperar lo que no fue, saber amarte a la distancia, sin dolor, recordando lo bueno y dejando de buscar explicaciones de porqué no resultó. Avanzar es aceptar tu voluntad, pero sobre todo la voluntad de Dios, Él sabe porque nos hizo coincidir y porque nos separó y aunque yo no entienda como en otras tantas ocasiones, agradezco esa "casualidad".

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Divagando...





El dolor de tu silencio.

No lo pude evitar, después de varios días caí en la tentación de buscarte, es que pudo más el deseo de saber de ti que mi orgullo.
Tal vez esto fue lo último que faltaba para poder cerrar el círculo y despedirme de ti.
Que triste que ahora ya ni siquiera me respondas, no esperaba un te quiero ni que las cosas fueran como antes, simplemente quería saber que estás bien.
Todo esto me lleva a pensar que para ti soy una molestia, como el mosquito que no deja dormir. Que no quieres tener ningún contacto conmigo y que lo mejor es dejarte ir y recuperar mis noches y mis días, ya no ocuparás mis sueños, ni mis pensamientos, pero te llevas contigo un pedacito de mi alma y de mi corazón.
Este mundo es muy pequeño y se que aunque estamos en lados opuestos, algún día nos volveremos a ver.  Espero que para entonces ambos habremos encontrado lo que buscamos y aprendido las lecciones que la vida nos puso en el camino y que entonces seremos capaz de vernos y hablarnos con afecto, con respeto por el cariño que un día sentimos y ¿Por que no? Tal vez hasta darnos un abrazo.
El quererte ha sido una experiencia que marca un antes y después, la primera vez que amo con madurez (aunque no lo parezca), ahora veo que nadie me había despertado un sentimiento tan puro.
Eres un gran hombre y me quedo con eso, con tu sonrisa y con tu mirada, con la ternura que descubrí y la admiración por tu mente brillante y con el respeto por tus ideales.
Ti voglio bene caro mio!

viernes, 15 de noviembre de 2013

60 días y contando...

Hace ya dos meses que te fuiste y te extraño como si fuera ayer.
Este encierro me está cansando, estoy a punto de subirme a las paredes. El no poder hablar complica mas las cosas.
En fin trataré de verle el lado bueno a las cosas, gracias a Dios estoy protegida de la lluvia, calientita en mi cama y con una pizza al lado mientras veo televisión... Fue divertido intentar que me entendieran por teléfono mientras ordenaba, pero lo conseguí y ahora disfruto de la ingesta de calorias inecesarias!
Otra cosa positiva es que he recibido muchas llamadas y mensajes de familia y amigos, y aunque siempre me he considerado una persona autosuficiente y esta semana me lo he demostrado una vez más, es muy conmovedor saber que hay gente que me quiere y se preocupa por mi. Hasta una que otra lagrimita he derramado de la emoción. Creo que sus buenas vibras han ayudado a que me recupere mejor y a hacer mas llevadero el exilio.
Hoy comentaba en broma con esa amiga a la que tu creías que le platicaba de ti, que soy una mujer fuerte, que soy como superman, de acero, solo tengo una kryptonita y es el amar y extrañar a quien no es para mi.
Se que yo ya no formo parte de tu cotidianidad, que no ocupo un lugar en tu vida ni en tus pensamientos, que para ti no fue algo importante, que sigues con tu vida como antes de conocerme y aunque me entristece saberlo, no me arrepiento de haberte conocido porque en verdad fue una experiencia de las que pasan una vez en la vida y solo a unas cuantas personas, así que soy muy afortunada de que me haya sucedido y agradezco a Dios por ese regalo. Por el privilegio de aprender de ti.
Se que conforme vaya recuperando el ritmo de mi vida, llegará el momento en que esto pasará y solo serás un bonito recuerdo y que como otras tantas ocasiones, me levantaré, sacudiré el polvo y seguiré adelante, un poco mas fuerte, un poco mas sabia y mucho mas feliz.

jueves, 14 de noviembre de 2013

Lo que siento por ti.

Esta semana he estado como suspendida en el tiempo, sin poder salir, sin poder hablar y sin poder hacer nada mas que tratar de descansar para recuperarme.
Esto de estar aislada de mundo no es tan sencillo como parece... Sí, es agradable dormir sin preocuparte por el despertador, pero también es complicado esto de estar a solas tanto tiempo con tus pensamientos.
Primero, para una persona tan perfeccionista y controladora como yo, el no saber que pasa en el trabajo me provoca un poco de ansiedad, aunque lo veo como una manera de soltar ese control y recordarme que nadie es indispensable, ni siquiera yo!
En segundo lugar, el tiempo libre significa que mi mente tiene mas oportunidad de recordarte y eso no es lo mejor, porque entre mas te pienso, mas ganas me dan de buscarte y me prometí que por mucho que lo desee no lo voy a hacer.
Recuerdo los planes que habíamos hecho, la ilusión con que te esperé, todos los preparativos, la emoción con que contaba los días, el gusto con que escogí tu regalo y la ropa que compré especialmente para esa semana, la semana que iba a ser la más feliz de mi vida...
Tenía miedo y nervios, esa sensación que te da maripositas en el estómago pero que a la vez te pone una sonrisa tonta que dura todo el día.
La noche anterior a tu llegada no dormí, no sabía como reaccionar al verte, me puse tan nerviosa que me paso lo mismo que cuando te conocí, enmudecí y se me congeló el cerebro, olvidé como se comporta una mujer inteligente y parecía una adolescente encandilada.
Lo mas bonito de ese día fue el rato que estuvimos solos, fueron unos minutos en que platicamos y nos abrazamos, pero tocarte para mi fue algo precioso, eras real y estabas a mi lado, al fin podía ver tus ojos, esos ojos que me enamoraron.
Verte cansado me dio ternura, me hubiera gustado acompañarte esa noche pero confiaba en que habría más días.
Si hubiera sabido que era mi última oportunidad, que al día siguiente todo cambiaría, que estarías tan distante...
Luego el día de tu cumpleaños, el que debió ser el mejor día, aquel en que yo te consentiría, resultó ser un día en que la pase llorando y sin dormir, después tener que verte y fingir que no sucedió nada. Si supieras que darme cuenta de que no me querías me rompió el corazón, que con los ojos hinchados te lleve tu regalo aún de madrugada por no tener el valor de dártelo en persona y por miedo a arrepentirme en el último momento.
Todas mis ilusiones se acabaron ese día, cuando tu frialdad y desapego fueron mas que evidentes. Debo recordar que tu siempre me lo advertiste, no eres de los que se enamoran y yo no debía enamorarme de ti.
La despedida fue lo peor, no poder abrazarte y besarte como quería, despedirme con un simple "buen viaje" y un abrazo de extraños.
Al dejarte me derrumbe, no podía parar de llorar y de extrañarte a pesar de que estabas a solo unos metros de distancia. Era un llanto de dolor por lo perdido, por lo que nunca fue. El llanto de quien se topa con la casualidad más bella de su vida y ve como se le esfuma entre los dedos sin poderle retener.
Ya no te lo puedo decir, pero sigue siendo verdad, mi "discurso" siempre fue verdad, en algún lugar del mundo tienes a alguien que te quiere y a quien le importas, que te admira y te respeta y que se alegra y enorgullece de tus éxitos y que cada día te piensa y le pide a Dios por ti.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Hablando de paciencia...

Una semana productiva, mucho trabajo, pero aún así me dí tiempo de combinar dos de las cosas que mas disfruto, cocinar y pasar una linda velada con mi mejor amiga. Hace tanto que no la pasaba así de bien, me sentí yo misma de nuevo.
 Estos días he tratado de llevarme la vida con mas calma, poniendo a prueba mi paciencia e intentando comprender que no tengo que ser perfecta ni cargar el peso del mundo sobre mis hombros.
Tengo que confiar en mis capacidades sin estresarme tanto porque a final de cuentas todo sale bien.
En cuanto a ti, también intento ser paciente, comprender que toma tiempo hacerse a la idea de que el capítulo se cerro y que el hecho de que no me quieras más, no significa que en su momento no fuera cierto.
Para una persona obsesiva como yo esto no es fácil, pero como escuché una vez "cuando le pides paciencia a Dios no te la manda a montones, sino que te da oportunidades de ponerla a prueba".
Y vaya que lo intento, cada vez que quiero escribirte o llamarte o preguntar por ti, es una prueba más.
Hoy estuve pensando en que ya se acerca la navidad y en que me gustaría hacerte un regalo, pero no se como lo tomarías y tampoco como hacertelo llegar, y pues si me acercara a ti por esto pensarías que es un pretexto.
También he estado pensando si algún día me atreveré a mostrarte estas cartas y los dibujos que he hecho.
Estos días han sido de mucho pensar y me doy cuenta que tal vez lo que mas extraño es a mi amigo, aquel con quien podía hablar de cualquier cosa.
Conforme te fui conociendo dejé de pensar en ti como el hombre atractivo solamente, la intimidad que tu y yo compartimos fue más profunda que lo físico o lo sexual, a mi me da igual si ese aspecto no se dió porque eres mucho más que eso y hubiera podido manejar la distancia y darte tu espacio y tu tiempo si te hubieras atrevido a intentarlo.
Las cosas no resultaron como yo lo deseaba porque para esto se necesitan dos, sin embargo espero que algún día podamos ser amigos y compartir anécdotas divertidas y porque no, al fin tener esa tarde de cine, sushi y karaoke de la que platicamos alguna vez.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

De la nada, mi todo.

Es curioso como en cualquier cosa se puede encontrar inspiración.
Hoy de camino a casa, en el mismo recorrido que hago todos los días, me topé con una pared en la que está escrito "De la nada, mi todo". Nunca lo había visto o más bien nunca presté atención.
Estoy convencida que todo pasa por una razón y aunque encuentro muchas para quererte, aún no entiendo cual lección me falta de aprender de las que viniste a enseñarme.
Lo primero que pasó por mi mente al leer esa frase fuiste tú, y es que como la humedad me fuiste calando hasta los huesos sin que yo me diera cuenta.
Hoy he estado pensando mucho sobre una decisión que debo tomar y que me asusta, le he dado vueltas en mi cabeza viendo los pros y los contras  y estuve tentada a buscarte para consultarlo contigo, esperando que tu opinión me ayudara a encontrar la respuesta correcta... Te imaginas? Cómo es posible que confíe más en tu criterio que en el de quienes me conocen de toda la vida?
Ya no te recuerdo con tristeza, algunos días lo que siento es coraje, pero la mayor parte del tiempo lo que siento por ti es cariño y admiración.
Hoy escuchaba una canción y una parte dice "No era prisionero de tus labios y ahora que estas lejos, te deseo como al aire, el baile de tu cuerpo" y me pregunto si te idealizo porque no estás o si en verdad los recuerdos de ti son reales. El tiempo pasa y cada vez las memorias, las historias, risas y palabras se desvanecen poco a poco, aunque me resisto a olvidar, quiero conservarlos hasta que mi mente me lo permita, son mi manera de aferrarme a ti y a lo feliz y completa que me hiciste sentir, como en unos días de la nada, pasaste a ser mi todo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Te pienso por la noche, te sueño durante el día.

Y es que cada noche me robas el sueño, sigo esperando una llamada, un mensaje, cualquier forma de comunicación que me permita saber de ti, y cuando me doy cuenta que no llegará, pienso en el porqué de las cosas, como es que todo acabo tan de repente? O quizá no fue así, solo que yo no me di cuenta antes.
En el día imagino que tal vez, pronto tendré noticias tuyas, que también me extrañas y que al igual que yo, de cuando en cuando revisas el teléfono esperando una noticia mía.
Aunque siempre he disfrutado mi trabajo, ahora me aferro a el, tener tiempo libre es lo más difícil, tengo que ocupar mi mente para no pensar en ti, porque si lo hago llega la nostalgia y la tristeza. Hay días buenos y hay días malos, pero no hay día en el que no estés tú.
Hoy estuve recordando fragmentos de dos de mis películas favoritas y poco me faltó para llorar porque aunque no son como nuestra historia (si es que hubo alguna), si reflejan mucho de lo que se dió entre nosotros.
La primera de ellas, es la historia entre dos personas de distintas edades y lugares, muy diferentes pero con algo en común y que a pesar de la distancia lograron conectar y conocerse profundamente y hacer que esa amistad perdurara en el tiempo y quererse y aceptarse cada uno en sus peculiaridades.
La otra, cuenta la historia del amor y desamor entre dos personas que nadie podría creer que estarían juntas. La emoción del enamoramiento y lo irritante de lidiar con las manías y las cosas que nos desesperan del otro hasta llegar al punto de que es imposible seguir... Que fácil sería si tuvieramos un interruptor o fueramos un aparato electrónico y nos pudieramos reiniciar, olvidar lo que es el dolor y la pérdida, seguir adelante como si nunca hubiera ocurrido... Pero en realidad sería fácil o existen amores tan grandes que se niegan a desaparecer? Recuerdos tan valiosos que aunque duelan le dan sentido a nuestra vida y se alojan en lo profundo de nuestro subconsciente.
Yo se que aunque ahora duela, no te quiero olvidar, porque también te recuerdo con alegría y ternura y tarde o temprano dejaras de doler y las risas e historias compartidas son momentos que me llenaron de dicha y que vale la pena conservar.